Teniente_Lipton y Silverman dirimieron una partida tutorial al Hannibal. Como era la primera partida del Teniente, se decidió que llevase a Cartago y jugara con las cartas de estrategia a la vista, al efecto de acelerar su aprendizaje para así a la próxima recibiera abundante estopa lúdica con todas las de la ley (ley Silvermaniana, claro está).
Tras dos horas y media de partida hubieron de dejarlo al final del 5º Turno, ganaba Cartago por 10 provincias a 7 con Asdrúbal en medio de Italia tras haber muerto su hermano Aníbal en una desafortunada batalla.
Tras la partida iniciática Francisco promete redoblar los esfuerzos y los contrincantes se encomendaron para la tercera cruzada que jugarán próximamente.
Una peculiaridad de Pax Baltica que puede no gustar a algunos es que muchas cosas se deciden con tiradas de dados. La iniciativa, los eventos, las acciones políticas. Puede suceder que una serie de malas tiradas en diversos turnos congelen a un jugador o lo fastidien mucho. En la partida en cuestión hay que decir que la cosa fue bastante pareja. Tengamos en cuenta que al haber muchas tiradas a lo largo de la partida, teóricamente los resultados tenderán a ser equilibrados.
Ivanhoe y Fjordi probaron el escenario corto introductorio, para cogerle un poco el pulso al asunto, y les dio tiempo a acabarlo en tres horas, explicación incluida. Ivanhoe manejó las tropas suecas y Fjordi hizo de ruso. En este escenario inicial el sueco tiene que avanzar sin contemplaciones, aprovechando su superioridad militar, mientras que el ruski ha de aguantar el terreno y contragolpear alguna vez para molestar al rival. Según la partida avanzaba, el ruso estaba muy bien colocado para ganar la partida, ya que no había perdido ninguna guarnición. El tiempo se acababa, así que Ivanhoe llevó a cabo una incursión con su rey Carlos XII y un potente regimiento de forma desesperada para asaltar Moscú, ciudad cuya toma es condición de victoria automática sueca. Los rusos aguantaron como pudieron el embate, ayudados principalmente por los santos ortodoxos. Todo parecía indicar que los eslavos se alzarían con la victoria, pero una incursión absolutamente delirante de su alcohólico rey Pedro I por tierras polacas tuvo un desenlace fatal: una astuta fuerza sueca hizo una épica marcha forzada y aniquiló al monarca ruso, diezmado tras los combates previos. Así que los suecos, en la última acción de la partida, consiguieron la victoria automática y se erigieron victoriosos. Tal y como cuentan las crónicas del prestigioso historiador del siglo XVIII Pontus Petersson: “El rey sueco recuerda con lágrimas en los ojos cuando pudo vislumbrar la silueta del zar Pedro I el Grande recortándose en el horizonte, mientras huía despavorido de sus mosquetes IKEA de precisión. Fue un pequeño golpe de suerte, aunque seguro que si el mote del zar no hubiese sido 'El Grande' hubiera tenido mejor vida, o más larga.”
Por fin llegó el día D, después de esperar llegó el día de los desembarcos. Pero no de Normandía, no. Los desembarcos en las otras orillas, en las Islas Británicas, durante unos cuantos siglos y por todos lados. Por fin nos juntamos para jugar al Britannia!
Cuatro novatos en estas lides nos vimos rodeando el mapa de Britannia (iggy69, Carlos “Freecom”, wrommel y fosfa). Counters por doquier y de coloridas variantes, dados y varias fichas de distintos pueblos. Arduo comienzo, pero no estábamos solos, Espinete nos dirigió en uno de sus juegos preferidos. Se le nota. Nos transmitió esa pasión que siente él por el juego y en seguida estuvimos por la labor de conquistar territorios. Nos hizo casi una hora de introducción para que empezáramos preparados. Paciente resolvió todas las dudas y los repetidos errores que cometíamos. Venga leer y releer las fichas de naciones que nos correspondían (como decía espinete: “la ficha es la llave que abre la victoria en estos reinos, estudiaros las fichas!”. Sabias palabras).
Cuando empezamos, ya en breve, se generaron miradas de rabia y comentarios acusativos por lo bajinis hacia los romanos, se podía palpar en el ambiente un malestar. Normal, porque no pararon hasta ocupar toda la isla hasta llegar casi al norte. Sembrando a su paso destrucción y odio en partes iguales (beneficiados por un continuo de tiradas de 6 en los dados). Muchos dudaron en someterse a ellos y lo pagaron caro más tarde (como los galeses, verdad wrommel?). Poco sabían los romanos que en el siglo VI se retirarían pero que ese odio permanecería y la venganza hacia los brito-romanos y los escotos no tendría perdón.
En este punto empezó la lucha territorial de los distintos pueblos y empezaron los desembarcos: Irlandeses, Anglos, Escotos, etc. Las playas estaban realmente concurridas y eso que no era mes de agosto. No estábamos precisamente para tomar el sol y durante un par de turnos (siglos) fue un toma y daca. Primero llegaron los Sajones por el sur emulando a los romanos. Pero menos preparados y sumado a un par de errores tácticos en seguida perdieron a su líder, quedando débiles para que los Anglos en su posterior desembarco por el este arrasaran la zona. Las playas quedaron de color azul. Los Anglos marcaron la última gran invasión ya que el tiempo se nos tiró encima y tuvimos que dejarlo.
Un buen juego, entretenido y con una buena ambientación histórica. Lo mejor son las risas entre los compañeros que jugamos y todas las situaciones que se dieron que nos permitieron pasar un muy buen rato. A nivel personal si hay que encontrarle algún “pero” al juego, diría que las pegas que tiene son que es muy dependiente de las tiradas de dados y que es demasiado largo. Si fuera más corto se prestaría a jugarlo más a menudo y con más facilidad. Creo que tiene un exceso de turnos que no aportan mucho más ya que son repetición de situaciones. Con menos turnos se disfrutaría igual el juego y permitiría sacarlo más en la mesa. Pero eso es por encontrarle alguna pega, que no se me enfade Espinete. Cuando haya jugado un par de partidas igual cambio de parecer.
Por último, cuando volvía a casa, una frase que se dijo durante la partida me golpeaba la cabeza: “5/6 te mato!, 5/6 te mato!” mientras al mismo tiempo escucho el rumor de dados golpeando entre si rodeados por la palma de la mano y vislumbro un dedo apuntándome entre ceja y ceja. Estas partidas son demasiado realistas! Read more...